Darren Aronofsky es uno de los directores más interesantes del panorama actual. Su último trabajo jalona una trayectoria repleta de obras arriesgadas y personales que le alejan de la convenciones habituales tanto del cine comercial como del de autor. Noe (2014) refleja muy bien esta postura y puede desconcertar a partidarios de ambos campos. Aronofsky personaliza una historia conocida y la renueva aportando inusitadas fugas hacia la fantasía pero sin perder de vista el origen de la historia. Su dramatismo nunca es impostado y su fuerza visual le permite algunos momentos de brillantez impropios de un megaespectáculo. Por otro lado, el trabajo de los actores es excepcional (Russel Crowe y Jennifer Connelly brillan con luz propia) reforzando un trabajo honesto y sorprendente. Lástima que no pudiese culminar su proyectado Batman. Seguro que hubiese sido superior al realizado por Nolan.5 may 2014
Noé
Darren Aronofsky es uno de los directores más interesantes del panorama actual. Su último trabajo jalona una trayectoria repleta de obras arriesgadas y personales que le alejan de la convenciones habituales tanto del cine comercial como del de autor. Noe (2014) refleja muy bien esta postura y puede desconcertar a partidarios de ambos campos. Aronofsky personaliza una historia conocida y la renueva aportando inusitadas fugas hacia la fantasía pero sin perder de vista el origen de la historia. Su dramatismo nunca es impostado y su fuerza visual le permite algunos momentos de brillantez impropios de un megaespectáculo. Por otro lado, el trabajo de los actores es excepcional (Russel Crowe y Jennifer Connelly brillan con luz propia) reforzando un trabajo honesto y sorprendente. Lástima que no pudiese culminar su proyectado Batman. Seguro que hubiese sido superior al realizado por Nolan.
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